Llevo casi 20 años frecuentando gimnasios y más de doce años al frente de un box.

Durante años he podido ver la evolución de la sociedad alrededor de los gimnasios y el mundo de la fuerza, y especialmente de la imagen de la mujer alrededor del mismo.

Hay que reconocer que CrossFit ha cambiado muchas cosas en el mundo del fitness. No solo la manera de trabajar en un gimnasio, o la distribución del espacio y los elementos. Se ha democratizado el acceso al mundo de la fuerza y la gimnasia para el público general, y por supuesto también para las mujeres, a las que la industria las mantenía lejos de los hierros fuera del mundo competitivo.

La pesada rueda de la industria

La industria es una máquina implacable, y los genios del marketing tienen muy bien segmentado todo. Son como máquinas de guerra, con objetivos definidos como los misiles. Por eso a las personas nos llaman targets.

Durante todos estos años las revistas de hombres y mujeres han sido muy diferentes. Nosotros eramos músculo y proteína. Ellas eran dietas detox y «tonificar». Nosotros arroz y pollo. Ellas dietas estacionales de año nuevo o de playa y zumos detox. Estaba claro que target era cada uno.

Las preguntas estaban claras. ¿Cómo hago para pesar menos?. Quiero tonificar esto de aquí ¿Cómo hago?. ¿La dieta del zumo de remolacha me servirá para estar bien para la playa?

En ciertas épocas y durante unas épocas concretas del año la frase era:¡Que comiencen los juegos del hambre!.

Cuando empezamos en esto.

Cuando empecé a ir al gimnasio las salas parecían el baile del pueblo de hace 30 años. Los hombres a un lado en las maquinas y peso libre, y las mujeres en las máquinas de cardio. Raramente juntos. Normalizábamos algo que dentro de mi no acababa de ver tan claro. La industria es poderosa y queramos o no nos moldea. Nos guste o no, somos esclavos de la estética que nos «sugieren».

Y entonces apareció CrossFit y la cosa tomó sentido para mi. Capacidad y salud por encima de la estética. La estética como consecuencia y no como fin.

Ya no había diferencias subjetivas. Los objetivos eran los mismos, los ejercicios también y los principios del entrenamiento no tenían por qué ser diferentes. Para mí, todo empezaba a tener mucho más sentido.

A día de hoy, vivimos la época dorada de la fuerza. Los artículos señalan su importancia diariamente en términos de longevidad. Y creo que Crossfit ha sido uno de los actores principales en cambiar esta escena.

La pregunta cambió

Los primeros vídeos de CrossFit ya nos mostraban hombres y mujeres haciendo cosas que se veían imposibles en un gimnasio. Eran movimientos propios de deportes mas parecidos a la halterofilia, la gimnasia o el atletismo. Nadie fuera de este entorno se veía como un atleta capaz de hacer estas cosas. Fue la democratización de las capacidades atléticas. Todo ello dentro de una metodología con progresiones adaptadas a personas de todos los niveles.

Tenemos progresiones desde lo más básico hasta lo mas complejo, que acaban haciendo que personal sanitario, personal de oficina…cualquier persona, sea capaz de desarrollar funciones muchísimo mas allá de lo que hayan imaginado jamás.

Pusimos la capacidad por encima de la estética, una alimentación acorde a la demanda, y poco a poco, la estética fue marcada por la propia función.

Ya no era ¿Qué hago para verme así.?. Era un…¿Qué soy capaz de hacer? ¿Cómo puedo mejorar?

Los cuerpos cambiaron

Se eliminó el tabú. Costó mucho. Eso si.

Los cuerpos cambiaron. Especialmente los femeninos. Dejamos de mirar el cuerpo femenino exclusivamente desde su apariencia y empezamos a valorar también todo lo que era capaz de hacer.Y por suerte la sociedad empezó a aceptarlo.

Al principio costaba, y aun cuesta. Tenía largas charlas sobre la estética y la funcionalidad, y por qué era fundamental esa masa muscular a nivel de salud. La resistencia inicial era real.

Pero día a día en estos 12 años hemos podido ver como esas mujeres que se veían fuera de un deporte como el nuestro, se han demostrado que pueden hacer cosas increíbles, que su cuerpo es funcional y atlético y que pueden competir de tu a tu con cualquiera.

Aun hay mucha gente que no quiere verlo o que se siente intimidada. Aunque hemos avanzado, seguimos viendo cómo vuelven los ideales de extrema delgadez, las dietas milagro y las campañas que presentan determinados cuerpos como el objetivo que todas deberían perseguir. La industria cambia el envoltorio, pero muchas veces sigue vendiendo lo mismo.

Seguimos y seguiremos viendo las dietas extremas, y la campañas estacionales de los zumos detox, pero hemos conseguido despertar a bastantes y aquí seguiremos intentándolo.

Porque si hemos abierto este centro es porque creemos que podemos ayudar a las personas a mejorar su salud y su condición física. Independientemente de quién seas, de dónde vengas o de cómo empieces, la idea sigue siendo la misma: ayudarte a descubrir de qué eres capaz.

 

 

 

 

 

 

 

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